Vaya Mundial que estamos viviendo. De no ser por el VAR (por si alguien no sabe lo que es, en un cuartito hay unos árbitros que ven en 5 o 6 televisiones con tomas desde distintos puntos las jugadas polémicas, y pueden desdecir a los árbitros que hay en el campo y lo que antes era penalti, ahora ya no lo es, y todo lo contrario) estaríamos ya de vuelta a nuestra casa con un tupper de ensaladilla rusa y polvorones de la estepa en la maleta.
Y qué espera tan larga la de la toma de la decisión, qué segundos más eternos, peores que cuando te has hecho un predictor y te acojona el resultado que puede cambiar tu vida, y a la vez es tan bonito que efectivamente te cambia la vida.
Pero anoche estuve pensando, porque entre la indigestión de la pizza engullida por la tensión, el calor y que mi hija se despertó como 4 veces a lo largo de toda la noche, pues... me desvelé (inciso y coñita futbolera: me Dembelé 😂😂😂).
Y es que... qué pasa si el karma está haciendo de las suyas? Qué pasa si en una justicia divina el VAR ha sido creado para compensarnos por todos aquellos agravios que históricamente hemos venido sufriendo?
Me explico:
Situación 1: Irán le mete un gol a España empatando el partido... pero el VAR lo anula por fuera de juego. Esto bien podría estar compensando el codazo de Tasotti a Luis Enrique en los cuartos de final del Mundial de Estados Unidos del 94.
Qué recuerdos. 14 años tenía yo. Mi hermano y sus amigos viéndolo en la tele grande, mis amigas y yo viéndolo en la cocina en una tele de unas 15 pulgadas. Pero lo vimos claro. Y lloramos. Y nos cagamos en todo. "La furia roja" nos llamaron en aquel mundial. Pues con la furia a tu casa. Y el escozor dura hasta nuestros días, que si tu buscas en google Luis Enrique, lo segundo más buscado es Luis Enrique codazo. Aquel día sangramos todos.
Situación 2: Ayer España mete gol a Marruecos (lo que suponía el empate) y los árbitros en el campo lo anulan por fuera de juego. Pero el VAR dice que el gol es legal. Nos remontamos ahora al Mundial de Corea y Japón de 2002. Pues no va el árbitro y nos anula dos goles legales!
Esas son las injusticias más claras que mi mente recuerda. Pero quizá haya más y nos plantamos en la final haciéndole la ola al VAR.
Por otro lado... cuántas emociones nos hace sentir el fútbol. Algunos sabéis que para mi ya no es lo mismo desde hace casi un par de años, desde que me falta mi padre. Pero me esfuerzo, porque también me traslada a momentos buenos vividos a su lado.
Y os contaré una intimidad. Soy físicamente incapaz de ver el gol de Iniesta en el Mundial de Sudáfrica sin que se me salten las lágrimas. Fue muy emocionante, si, pero a mi me lleva a la llamada que hice a mi padre al acabar el partido. Ese día era su cumpleaños, y me aguanté las ganas de llamarle durante todo el día pensando en que seguro que si le llamaba después del partido tendríamos la felicidad acumulada. Y así fue. Y recuerdo perfectamente que me dijo: los jóvenes pensarán que esto es fácil, pero yo llevo toda mi vida esperando para vivirlo, y no creo que lo pueda vivir otra vez. Y así fue.
Pero no quiero ponerme triste, ni que acabéis de bajón leyendo esto, así que... pensemos que el karma nos debe algo y quién sabe, a lo mejor nos tiene reservada alguna sorpresa agradable más.

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